Resultado de los comicios electorales celebrados el pasado domingo 17 de diciembre, el candidato conservador y máximo representante de la derecha Sebastián Piñera, se alzó con una victoria de al menos 9 puntos por sobre el social demócrata Alejandro Guillier.
Con un 98% de las mese electorales escrutadas Piñera cuenta con el 54,5% del total de los votos, frente al 45,4% con el que cuenta Guillier.
Sin duda los resultados de las elecciones abren el espacio para la necesaria autocrítica y dan muestra de la escasa capacidad real de movilización de los movimientos progresistas para fortalecer y mantener los procesos de reforma que sus gobiernos encabezaban.
Con esta victoria de la derecha, muchos medios internacionales han empezado a posicionar el discurso del “giro a la derecha” a nivel continental, discurso que encuentra su correlato con los gobiernos de Mauricio Macri en Argentina, Santos en Colombia, Kuczynski en Perú, y el ilegítimo y antidemocrático gobierno de Temer en Brasil, por citar algunos ejemplos.
La tarea para las organizaciones consiste ahora en reorganizar y reagrupar de manera estratégica las fuerzas para hacer frente a la arremetida neo liberal.





