La bandera roja del Partido Comunista Ecuatoriano (PCE) se tomó las calles de Guayaquil para conmemorar a los sindicalistas asesinados el 15 de noviembre de 1922, por orden del entonces presidente de la República Luis Tamayo.
Los eventos iniciaron con una sesión solemne en la sede de los trabajadores artesanales de Guayaquil, donde tomó la palabra Fabricio García, miembro del Comité Central del PCE, para recordar el asesinato cruento, llamando además a la unión sindical.
Por su parte Carlos Andrade, Secretario General del PCE, arengó a que todos los frentes de lucha sean uno sólo “el frente campesino, el frente obrero de la ciudad, el frente feminista, todos debemos trabajar unidos. Este 15 de noviembre significa el volver a renovar el compromiso por la construcción del socialismo en el Ecuador, con el pensamiento Bolivariano de toda nuestra región”, enfatizó.
Terminada la sesión en la sede de trabajadores artesanales, la marcha por las calles de Guayaquil. liderada por los camaradas Paúl Almeida y Carlos Andrade, fue desde el parque centenario hasta el Malecón Simón Bolívar, nombre que ha sido desplazado inapropiadamente por el imaginario social a Malecón 2000, haciendo a un lado la gesta libertaria de Bolívar.
En la ribera del río Guayas, donde hace 95 años los militares lanzaron los cuerpos de los camaradas sindicalistas que pelearon por sueldo y trato digno, ahora el PCE lanzó simbólicamente la gloriosa bandera roja.
“Por nuestros muertos, ni un minuto de silencio, toda una vida de combate”, finalizó la arenga el camarada Carlos Basantes.





