Hay quienes por los importantes avances que la Revolución Ciudadana ha construido en materia de servicios, salud, educación infraestructura, etc., piensan que ya se ha logrado transformar del todo la patria; incluso hay algunos que piensan que ya vivimos el socialismo,de estos hay de derecha y de izquierda, pero no se asusten, todavía ese camino es largo y estamos viviendo una etapa en la cual los cambios pueden ser todavía reversibles.
El suspiro que la frase final del párrafo anterior brinda a la derecha del país es una realidad que debemos afrontar para evitar que las cosas retrocedan. Para no mencionar lo que ya conocemos y vemos en las calles y obras, solo diremos que efectivamente será ciego quien no quiera ver todo lo que se ha cambiado y mejorado, pero ciegos, corruptos y cómplices serán quienes no quieran ver, o en los discursos oculten todo lo que falta por hacer y los muchos problemas de la “Revolución”.
Corrupción y burocratismo en las instituciones del Estado; oportunismo y poca claridad ideológica en las estructuras partidistas de quienes dicen apoyar la revolución ciudadana; desacuerdo y nubes sobre la macroeconomía; círculos privados que manejan al más alto nivel la política y restringen la información, todo esto son cosas que pasan y a lo que debemos sumarle la poca participación ciudadana, el debilitamiento de las organizaciones sociales y la superposición de los intereses de sectores del gobierno por sobre las agendas de las organizaciones. ¿Quiénes son los responsables? ¿Podemos superar estos problemas?
Debemos rescatar los elementos que Fidel Castro incluía al hablar de los problemas de la Revolución cubana; hay muchas diferencias, pero debemos destacar la crudeza y firmeza con la que Fidel criticaba y denunciaba los hechos, daba orientaciones de sanciones inmediatas. Por otra parte, la capacidad de la dirección colectiva del Partido y las condiciones de las organizaciones de base de la Revolución que permanentemente ayudan a superar estos momentos, en el seguimiento, la denuncia y las alternativas para superar los problemas; estos son algunos de los elementos que nos faltan hoy en Ecuador.
Cuando no existe dirección colectiva y no existe unidad ideológica, cualquier proceso se convierte en un espacio en disputa, lo cual, es una barbaridad pues algunos sectores no recuerdan que se llegó con un programa que es lo que se tiene que cumplir. Si tal o cual decisión del gobierno o de las organizaciones se va en contra del programa es fácil, debemos estar en contra. La falta de denuncia y crítica pública hace que los procesos de sectarismo y corrupción se naturalicen a nivel que la gente prefiere quedarse callada. Las organizaciones, cada vez más alejadas de las políticas del gobierno, no reclaman nada más que ser escuchados, tomados en cuenta y vinculados en la toma de decisiones y no solo en los actos de masas para “defender”al gobierno. Hay que plantearse el salto, hay que defender al gobierno, hay que hacerlo, pero también debemos empezar la crítica pública, las organizaciones deben ser escuchadas y vinculadas de manera real.
El Partido Comunista Ecuatoriano y nuestra Juventud Comunista del Ecuador no ha dudado ni claudicado en ningún momento en nuestro respaldo al programa de gobierno, al plan nacional del buen vivir y a nuestra constitución, en ese marco estamos en UNIDOS y nos sumamos creadoramente a las actividades de defensa del proceso en contra de los intentos desestabilizadores de la derecha que en alianza con los que Lenin definía como organizaciones contagiadas de la “enfermedad infantil del izquierdismo” entre las que destacan el MPD, sectores Pachacutick, sectores socialistas, el FUT con su presidente y el colectivo al que este representa, pretenden pescar a río revuelto algún “fondito” internacional o chantajear sectores del gobierno. Los tontos útiles de la oligarquía se olvidan de la historia de nuestro país y se quejan de que el gobierno no sea “tan revolucionario” como ellos.
Ahora bien, nosotros creemos que podemos ir más rápido, que se pueden afectar las bases del capitalismo, que podemos poner la economía popular y solidaria por sobre las grandes multinacionales. Que debemos priorizar las relaciones con el MERCOSUR por sobre las de la Unión Europea, que si es posible incluir entre la meritocracia la hoja de vida política de los funcionarios de alto nivel; estamos seguros que sí se puede tener formas distintas de dialogo, de construcción de canales para el disenso; estamos convencidos de que se puede denunciar la corrupción y esperar resultados reales, estamos convencidos de que la Revolución Ciudadana si puede avanzar más y más rápido y por sobretodo estamos dispuestos a empujar estos cambios y defender el proceso para que esto sea posible.
Ahora bien, el proyecto de la Revolución Ciudadana necesita tener contrapesos reales en lo ideológico y por ello es importante decir que nuestro programa, el programa del Partido Comunista Ecuatoriano va más allá de la Revolución ciudadana, nuestro programa es el programa de la Revolución Socialista, con entrega gratuita de tierras a los campesinos, con eliminación de la cadena de intermediarios, con nacionalización de las telecomunicaciones y gran parte de la banca, con participación de los trabajadores en no menos del 50% de las utilidades; nosotros creemos en el socialismo con gratuidad integral de la educación, con servicios de salud integrales y preventivos, con seguridad social universal de verdad, con empresas y cooperativas mixtas donde los trabajadores decidan; nosotros creemos en el socialismo con propiedad estatal y mixta de los grandes medios de producción y con respeto absoluto a las libertades individuales y la propiedad que se haya construido en base al trabajo; los comunistas creemos en un socialismo con poder popular donde las organizaciones sean parte del gabinete y que ninguna autoridad pueda hacer más allá de lo que el pueblo le permita y donde ese pueblo sea parte de la obra y corresponsable de la política. Por ese programa es que vamos a inscribir el Partido porque también creemos en la combinación estratégica de todas las formas de lucha y creemos que hoy debemos potenciar la movilización de las masas populares y su reflejo en la plataforma electoral para entregarle el poder al pueblo.
Revolución con revolucionarios! Venceremos!


