La concejala Marielle Franco fue asesinada a tiros durante la noche del último miércoles 14 de marzo. El hecho ocurrió en el barrio Estácio, en el centro de Rio de Janeiro.
Marielle actuaba en defensa de los derechos humanos de negras y negros, denunciando el genocidio de los jóvenes en las favelas. Hace cuatro días ella había denunciado abusos de una operación de la intervención militar, ordenada por el presidente Temer, en una favela de Río.
En el mes de febrero fue electa presidenta de la comisión de la verdad de la intervención militar en Río. Marielle fue electa como uno de los más votados para concejales en las últimas elecciones.
Mujer, negra, madre, militante socialista, se convierte en una víctima más de la violencia desatada por un sistema que no tolera a quienes a diario luchan y denuncian todos los atropellos que en él se cometen.





