El nuevo diario de la CIA en Ecuador

Por: Juan Francisco Torres

Militante Partido Comunista Ecuatoriano

Los largos apéndices de la CIA y sus funciones no son nuevas. En los años sesenta la izquierda ecuatoriana se enfrentó a la más dura ofensiva que dividió a unos de los movimientos revolucionarios más importantes de Latinoamérica, presente en Ecuador.

En 1974 se publicó un importante documento que describió las actividades organizadas por la CIA, acompañado de un anexo con 22 páginas de nombres de agentes infiltrados a lo largo de la región. Este documento fue realizado por Philip Agee, ex-agente de la Central de Inteligencia Norteamericana quien después de salir de la CIA en 1967, denunció las prácticas imperialistas contra las organizaciones y gobiernos progresistas.

“Objetivo Ecuador” fue la denominación de un capítulo del documento: “INSIDE THE COMPANY: CIA DIARY” – “Dentro de la Compañía. Diario de la CIA”.

El capítulo “Objetivo Ecuador” fue publicado y distribuido de forma secreta en Ecuador, el texto fue presentado en forma de libro. Esta versión “clandestina” de 1.500 ejemplares, se editó con la debida autorización de Agee y fue responsabilidad del Movimiento “Segunda Independencia” en 1975, dirigido por el conocido escritor y ex miembro del Partido Comunista, Jaime Galarza Zavala.

En octubre del 1960 se plasman –en este Diario- las prioridades y  objetivos centrales de la Misión en Ecuador por parte de la CIA. Textualmente consta lo siguiente:

“PRIORIDAD A

Compilar datos de inteligencia e informar sobre la fuerza e intenciones de las organizaciones comunistas y otras organizaciones políticas hostiles a los Estados Unidos, incluyendo sus fuentes internacionales y apoyo y asesoramiento, así como su influencia sobre el gobierno ecuatoriano.

Objetivo: 1 Realizar penetraciones de orden técnico o por medio de agentes al nivel más alto posible en el Partido Comunista  (PCE), en el Partido Socialista del Ecuador (PSE revolucionario), la Juventud Comunista del Ecuador (JCE) y la Unión Revolucionario de Juventudes Ecuatorianas (URJE), y otras organizaciones relacionadas.

Objetivo 2: Realizar penetraciones de orden técnico o por medio de agentes en la misión cubana en Ecuador.

PRIORIDAD B

Compilar datos de inteligencia y realizar informes sobre el gobierno ecuatoriano así como sobre la fuerza e intenciones de grupos políticos disidentes.

Objetivo 1: Mantener agentes y otros conductos a los más altos niveles del gobierno, los servicios de seguridad y la organización política gobernante.

Objetivo 2: Mantener agentes y otros conductos en partidos políticos de oposición, especialmente entre los líderes militares que apoyan a partidos de oposición.

PRIORIDAD C

A través de propaganda y operaciones de guerra sicológica:

1) Diseminar información y opinión dirigida para contrarrestar la propaganda contra los Estados Unidos o a favor de los comunistas;

2) neutralizar la influencia comunista o de extrema izquierda en las organizaciones políticas de masas, o apoyar el establecimiento o manutención de organizaciones políticas de masas de tendencia no comunista como alternativa.

Objetivo 1: Colocar propaganda apropiada en los más efectivos medios de comunicación locales

Objetivo 2: Apoyar a los líderes democráticos de organizaciones políticas, de trabajadores, de estudiantes y jóvenes, particularmente en aquellas áreas en las que la influencia comunista es más fuerte: Federación de Estudiantes Universitarios Ecuatorianos (FEUE); Confederación de Trabajadores Ecuatorianos (CTE), y donde los líderes democráticos puedan ser impulsados a combatir la subversión comunista.

Todo esto es un trabajo muy intenso para una estación tan pequeña con una base en Guayaquil –el presupuesto de la CIA para el Ecuador apenas sobrepasa los 500.000 dólares para este año fiscal”

Sumado a todo esto, eran conocidas las prácticas diarias de la CIA en coordinación con fuerzas reaccionarias locales, desde la generación de malestar y división en las organizaciones revolucionarias, pasando por una campaña periodística anti-progresista y la infiltración a las actividades y marchas populares para que se provoquen incidentes.

En los años 60, las operaciones consistieron específicamente en levantar consignas contra los militares; colocar dinamita en locales o partidos de derecha o en casas de sus dirigentes y fuerzas armadas; se repartían volantes provocadoras a nombre de las organizaciones, todo esto –por supuesto-  con culpabilidad de los revolucionarios. Agee relata que con el fin de desprestigiar  a la izquierda se llegó a poner explosivos en la casa de Cardenales.

Entre sus distintos objetivos, la CIA, tuvo una prioridad sobre el desenvolvimiento de las organizaciones, específicamente sobre el PCE. Este acontecimiento es la “punta de lanza” de los continuos ataques que realizará el imperialismo hasta la actualidad en nuestro país.

Por este motivo, vale la pena refrescar la memoria sobre el modus operandi de las personas, organizaciones y formas de los servicio de seguridad imperialista.

Uno de los sucesos más importantes de quiebre de la izquierda en Ecuador fue “la Guerrilla del Toachi”, un proyecto fallido que se desarrolló en el contexto del “foquismo” de América Latina y la ultra radicalidad revolucionaria, el mismo que marcaría el comienzo de las Dictaduras Militares en el Ecuador y de las divisiones del PCE y la izquierda ecuatoriana.

Por medio de agentes se infiltró el Partido Comunista, algunos de ellos fueron Mario Cárdenas, Luis Vargas y Atahualpa Basantes, quienes se movilizaron alrededor de Rafael Echeverría Flores y José María Roura (miembros del Comité Central del PCE. Además Echeverría era Secretario General del Comité Provincial de Pichincha) quienes mantenían una fuerte postura por la lucha guerrillera foquista, junto también a Jorge Ribadeneira Altamirano.

Jorge Rivadeneira Altamirano miembro del PCE Provincial de Pichincha y dirigente de la URJE es el principal propulsor del proyecto “foquista” que concluye sin haber empezado a las orillas del Río Toachi en Santo Domingo de los Colorados.

El Diario de la CIA narra lo siguiente:

“QUITO

MAYO 7 DE 1961

Acabamos de obtener un avance extraordinario. Uno de nuestros agentes más valiosos del PCE, Luis Vargas acaba de informar sobre lo que se pensaba era el comienzo de una operación guerrillera seria. Vargas no está dentro del grupo que está entrenando, pero su reunión permanente con los dirigentes del grupo aportó informaciones significativas. Rafael Echeverría Flores, dirigentes número uno del PCE en la sierra, y Jorge Ribadeneira Altamirano, también dirigente del PCE en Quito y líder importante de URJE, son los cabecillas.

El entrenamiento lo estaba realizando un especialista extranjero cuya nacionalidad es desconocida para el agente”

“QUITO

MAYO 9 DE 1961

¡La detención de los guerrilleros ocupa hoy los titulares!”

“QUITO

MAYO 13 de 1961

Basantes, agente infiltrado del PCE y mayor en retiro del Ejército, informó que la dirección del PCE en Guayaquil (Pedro Saad y compañía) están furiosos con Ribadeneira y Echeverría. La dirección del PCE piensa que Enríquez puede ser un agente provocador de la CIA y que Echeverría y Ribadeneira han caído en la trampa”

Luego de todas las conmociones alrededor de estas acciones, así como de un secuestro de un avión y dinamitazos a ciertas embajadas, se generó una gran controversia por un documento provocador de la CIA y que se atribuyó al grupo de Echeverría y de Manuel Araujo Hidalgo.

El texto mencionaba entre algunas cosas la descripción  ultrista con aires divisionistas, considerando a la “lucha armada” como única e idealizada táctica para la toma del poder.

Se acusaba al PCE de Guayaquil dirigido por el c. Pedro Saad como “Viejos Burócratas llenos de vicios burgueses, leales a la línea de Moscú que actúan para entorpecer la revolución”.

También decía: “Nosotros creemos en la experiencia de la revolución cubana y en la necesidad de prepararse para una insurrección armada”

Rafael Echeverría es quien se encargó de dividir al Partido Comunista y fundar en 1964 el PCMLE (actualmente Unidad Popular) en está decisión lo acompañaron los 2 agentes: Mario Cárdenas y Luis Vargas, pese a su posterior expulsión en 1966. También apoyaron dicha postura Atahualpa Basantes y Jorge Arévalo Arellano. El primer Comité Central del PCMLE tenía 4 agentes de los 8 los miembros del Buró Central.

Como narra el mismo dirigente del PCMLE, Pablo Miranda, “El 1º. De agosto de 1964 en la población de Pascuales, en ese entonces un pueblo cercano de Guayaquil tuvo lugar el Primer Congreso del PCMLE. Fue un congreso en la más absoluta clandestinidad. 18 camaradas representando a la organización del partido de las provincias de Pichincha, Guayas, Loja, Azuay, Esmeraldas y Los Ríos concurrieron a las deliberaciones (…) Tres de esos agentes fueron destinados a integrarse en las filas de los revolucionarios proletarios y efectivamente entre los cuadros que organizaban el partido estaban Arellano, Cárdenas y Vargas, inclusive fueron elegidos al Comité Central.”.

No vale ser adivino para entiende que las decisiones que se tomaron a partir de ese momento en este Partido fueron, en muchos casos, si no es que en todos, dictadas por la misma CIA.

Unos 30 años después alrededor de 1997, Echeverría es excluido del Partido Maoísta que se encargó de fundar y nuevamente organizó otro Partido, esta vez de orientación de extremo estalinismo, el PTE.

En el caso de Roura concluye con un intento por reclutarlo personalmente por Agee a la estación de Chile, donde fue exiliado. Roura se negó y según los relatos de otro agente de la CIA en el PCB en la Paz, Boliva – con quien Roura se encontró – juró que mataría a Agee, si lo volvía a ver. Sin embargo, Agee y su compañero “Dean” no descartaron la probabilidad de que cambiara de parecer en un tiempo de seis meses a dos años.

Aunque han pasado los años, la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos es cada vez más fuerte, lejos de eliminar sus medios contra-revolucionarios, los ha fortalecido. El desarrollo tecnológico, militar y compra inmoral de las conciencias fortalecen sus objetivos.

En una entrevista realizada en febrero del 2015, Jaime Galarza Zavala describía que en los años 60 “La nómina de agentes ecuatorianos de la CIA era de alrededor de 200 personas, que ocupaban funciones diversas en el Estado: en las Fuerzas Armadas, en la Policía, en los partidos políticos del país, del centro, izquierda y derecha, en las universidades, en el movimiento sindical, entre otros”.

En los últimos días la Cadena Telesur, ha difundido una investigación sobre los nexos de la CIA en Ecuador, en la cual vincula a sinnúmero de personajes de oposición férrea a la Revolución Ciudadana. Periodistas, políticos, organizaciones, medios de comunicación, etc., forman parte de quienes deben ser juzgados por la sociedad ecuatoriana y la historia como traidores a la patria.

A la lista de agentes de la CIA –dirigida por la Embajada de EEUU- que dividieron a la izquierda ecuatoriana en los años 60 como Vargas, Cárdenas, Basantes; se sumarían nombres –en base a dicha investigación- como: César Ricaurte, Fernando Villavicencio, Gustavo y Marcelo Larrea, Mario Pazmiño y Alberto Molina, entre otros.

Las organizaciones políticas y personas de “izquierda” e “intelectuales” sinceros, cercanos a estos nefastos personajes y organizaciones como la USAID, NED o IRI con vinculación a espacios de desestabilización imperialista como Plan V, 1000 Hojas, 4 Pelagatos etc. deben reflexionar su posición y no pasar a la historia como cómplices de la CIA, como el caso de Roura o Echeverría.

Vale recordar e insistir que el Partido Comunista Ecuatoriano, el 10 de febrero del 2016, mostró su alta preocupación sobre el nuevo Embajador de EEUU, Todd Chapman, quién obtuvo una Maestría en Inteligencia Estratégica en 2000 en la Universidad Nacional de Inteligencia de Defensa de los EE.UU.

En 1974, con la publicación del Diario de la CIA, la reacción de los involucrados fue la siguiente: “el exagente Agee estaba mintiendo” , dijeron a coro tratando de echar tierra sobre verdades inobjetables y así salvar su sospechoso “honor”, creyeron que iban a triunfar en su objetivo, hasta que aparecieron dos de los inculpados reconociendo su participación con la CIA: con un mea-culpa justificativo el uno (José María Ligas), reconociendo y vanagloriándose el otro (Gral. En retiro Marcos Gándara Enriques miembro de la Junta Militar de Gobierno de 1963), dando carácter de irrefutables a las denuncias planteadas.

Actualmente, la oposición ecuatoriana vinculada a la agencia de espionaje internacional, posee el mismo libreto: negar sus misteriosos vínculos con los organismos norteamericanos.

Tanto la Embajada de Estados Unidos y los involucrados deben dar explicaciones al respecto. Sin embargo, a pesar de su negativa, el Gobierno Nacional y los organismos internacionales dignos deben fortalecer la contra-inteligencia frente a la conspiración imperialista además de la preparación popular para su defensa.

Quito, 08 de junio de 2016

Bibliografía

  • Entrevista por Francisco Herrera Aráuz a Philip Agee publicada en Ecuador Inmediato: Philip Agee el Hombre que “Torció” la historia del Ecuador
  • Entrevista a Jaime Galarza Zavala: http://www.andes.info.ec/es/noticias/libro-cia-contra-america-latina-denuncia-conspiracion-permanente-region-especial-ecuador
  • http://www.ecuadorinmediato.com/Noticias/news_user_view/philip_agee_el_hombre_que_quottorcio_quot_la_historia_del_ecuador–73726
  • Diccionario Biográfico del Ecuador de Rodolfo Pérez Pimentel: Jaime Galarza Zavala http://www.diccionariobiograficoecuador.com/tomos/tomo5/g1.htm
  • Agee, Philip (1975) “Dentro de la Compañía. Diario de la CIA”. “Objetivo Ecuador”.
  • Rodas, Germán (Marzo del 2000). La Izquierda Ecuatoriana en el siglo XX. Aproximación Histórica. Pp 75, 101. ABYA YALA
  • https://pcecu.org/fuera-erdogan-y-el-embajador-gringo/
  • http://pablomirandaecu.blogspot.com/2011/07/asi-nacio-el-pcmle.html
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