Quito, 25 de junio de 2015
Durante los últimos días, los distintos sectores de la oligarquía nacional e internacional, conjuntamente con los sectores de la pseudo-izquierda han ido posicionando, a más de un malestar generalizado y calentamiento de calles, una táctica que intenta cristalizar un objetivo para unificar a los distintos grupos conspiradores y confundir a los sectores populares.
Las marchas convocadas desde estos grupos, hasta llegar a la macha del 25 de junio en la Ciudad de Guayaquil, esconden un planteamiento que lleva en sus adentros, a más del golpe de estado, la re-estructuración institucional del estado ecuatoriano hacia el pasado. No es coincidencia que desde la oligarquía y la pseudo-izquierda se plantee una nueva Constitución que permita retornar al tiempo del neoliberalismo, pretendiendo utilizar el llamado amplio del “Dialogo sobre el país que queremos”
Desde el Partido Comunista Ecuatoriano anunciamos y denunciamos estos objetivos de la oposición que no es solo el golpe de estado sino el cambio constitucional a nombre de elementos simbólicos y realmente importantes y sagrados para las y los ecuatorianos como son la familia y la paz.
Denunciamos de la misma manera que las convocatorias generadas por el alcalde Jaime Nebot incitan al fraccionalismo nacional y la individualización social.
Por estos motivos, el Partido Comunista Ecuatoriano, rechaza esta movilización cuyo fin es la generación de violencia social, la conspiración y garantizar el privilegio de los grupos oligárquicos y explotadores del país.
Hacemos un llamado a los sectores populares del pueblo ecuatoriano a tomar una posición de clase que permita avanzar al socialismo.
Comité Ejecutivo
Partido Comunista Ecuatoriano


