Nació el 18 de junio de 1918 en la tribu de los thembu, en Umtata, Transkei, región oriental de El Cabo de Sudáfrica. Pertenecía a una familia de la nobleza africana, su padre fue Henry Gadla Mphakanyiswa, y era el jefe de un poblado de nombre Mvezo.
Asistió a la escuela en Qunu, donde su maestro le dio el nombre de Nelson porque se acostumbraba dar un nombre “cristiano” a todos los niños de la escuela.
Dos años después, a causa del fallecimiento de su padre, el pequeño Nelson quedó al cuidado de un primo suyo, el gran jefe Jongintaba; con él que se aficionó a escuchar a los jefes tribales y tomó conciencia del sentido de la justicia.
Cumplidos los 16 años, pasó a formar parte del consejo tribal; tres años después, en 1937 comenzó a estudiar en el Colegio Universitario de Fort Hare para obtener su título de Bachiller en Artes. Allí fue elegido como miembro del Consejo de Representantes Estudiantiles, fue expulsado junto con un compañero, por participar en una huelga estudiantil.
En 1941 se trasladó a Johannesburgo, donde ingresó en la Universidad de Witwatersrand. Allí se graduó, en 1942, como abogado.
Compaginando los primeros trabajos de abogacía en un estudio jurídico, Mandela se unió al Congreso Nacional Africano (CNA); una organización que llevaba a cabo campañas pacíficas contra la discriminación y excesiva explotación que sufrían los negros sudafricanos
En el año 1944, en conjunto con varios miembros del CNA, fundó la Liga Juvenil y organizó cuantiosas movilizaciones en contra de la segregación racial. Mediante huelgas y otras protestas de carácter nacionalista, antirracista y antiimperialista, su nombre comenzó a escucharse cada vez más.
Tras la llegada al poder del Partido Nacional en 1948, ganó protagonismo durante la Campaña del Desafío de 1952, y fue elegido como presidente regional del Congreso Nacional Africano, además presidió el Congreso Popular de 1955. En 1957 se unió al Partido Comunista Sudafricano (SACP) y fue parte de su comité central.
El 21 de Marzo de 1960 se produce la matanza de Sharpeville, en dónde la policía abrió fuego en contra de la multitud que protestaba contra el apartheid, dejando un saldo de al menos 100 muertos y cerca de 200 heridos entre mujeres, niños, ancianos, y población civil desarmada, todos de raza negra.
Mandela entiende la necesidad de adoptar otra forma de lucha y en junio de 1961, los dirigentes del ANC, en asociación con el SACP, fundan la organización guerrillera Umkhonto we Sizwe o “La Lanza de la Nación”, el brazo armado del ANC, con Mandela como máximo dirigente.
En enero de 1962, abandonó Sudáfrica y acudió a la Conferencia Panafricana de Addis Abeba, viajó a Argelia, donde recibió entrenamiento para la lucha guerrillera, y por último a Londres, ciudad en la que se reunió con los líderes de la oposición en el exilio.
Regresó a su país en julio de ese año y fue detenido el 5 de agosto acusado de rebelión y abandono ilegal del país.
Él y otros activistas fueron juzgados, en lo que se conoce como el juicio de la traición de Rivonia. Duró desde octubre de 1963 hasta junio de 1964, y llevó a cabo su propia defensa y la de los otros acusados. Fue condenado a cadena perpetua.
Pasó 18 años en la prisión de Robben Island, antes de ser trasladado a la de Pollsmoor (Ciudad de El Cabo) en 1982, fecha en la que se inició una campaña internacional en favor de su liberación.
Durante los años que permaneció en la prisión de Robben Island, fue obligado a realizar trabajos forzados en las minas de cal de la isla. No les permitían usar gafas oscuras y los reflejos del sol sobre la cal dañaron sus ojos para siempre. Estando en la cárcel murió su madre y uno de sus hijos, pero se le negó el permiso para asistir a sus funerales.
A lo largo del encarcelamiento de Mandela, las presiones locales e internacionales sobre el gobierno de Sudáfrica para dejarlo en libertad, eran notorias y en 1989, Sudáfrica llegó a una encrucijada cuando el Presidente Botha sufrió un derrame cerebral y fue sustituido por Frederick Willem de Klerk. De Klerk anunció la liberación de Mandela en febrero de 1990.
En 1991, el régimen sudafricano abrogó la última de las leyes que constituían la base legal del apartheid. Mandela y De Klerk compartieron en 1993 el Premio Nobel de la Paz por sus esfuerzos para establecer la democracia y la armonía racial en Sudáfrica.
En mayo de 1994, tras las primeras elecciones generales en las que todos los grupos raciales (incluidos los negros) tenían derecho al voto, Mandela se convirtió en el primer presidente de raza negra de la República de Sudáfrica y en el primero en ser electo a través de votación universal.
El 20 de junio de 1999, cumplido su mandato Mandela entrega el poder a su sucesor, Thabo Mbeki, y se retira de la política, al menos formalmente.
Además del Premio Nobel de la Paz 1993, recibió más de 250 premios, incluyendo títulos de más de 50 universidades de todo el mundo. Fue la última persona en recibir el Premio Lenin de la Paz de la Unión Soviética.
Nelson Mandela falleció en compañía de su familia en su casa de Johannesburgo, Gauteng, Sudáfrica, alrededor de las 20:50 del 5 de diciembre de 2013, a los 95 años.




