El pasado 16 de abril el Ecuador sufrió el impacto de uno de los eventos naturales más desastrosos, nada más y nada menos que el sismo más fuertes de los últimos 100 años, para ser más específicos el tercer sismo más fuerte en la última década, fue exactamente un movimiento telúrico de 7,8° en la escala general de Richter, el sismo se sintió en casi todo el país, pero fueron las provincias de Manabí y Esmeraldas (zona sur) y las población de estas, quienes sufrieron el mayor impacto, los primeros minutos de zozobra se mimetizaban con la ola de publicación que hablaban de la desaparición de ciudades enteras y en apenas media hora se daba la cifra de 16 muertos –para los que lo vivimos desde afuera, las cosas no llegan a la real magnitud del evento-, en las zonas afectadas los gritos y la desesperación por la incertidumbre de lo sucedido se puso de manifiesto –esto sin duda se conoció después-, los primeros equipos de recate locales y nacionales y el COE Nacional iniciaron las labores. No fue todo pues las primeras publicaciones pidiendo ayuda, donaciones, agua, vitualla se activaron en pocas horas teníamos toneladas de ayuda solidaria de todo los rincones del país y el domingo en la mañana con el restablecimiento de las comunicaciones se conocía que ciertamente se estaba hablando de un evento desastroso, las imágenes daban cuenta de la destrucción de zonas enteras.
Eso reactivó de inmediato el espíritu solidario de la población las donaciones no paraban, la convocatoria a voluntarios, las personas se querían movilizar y en desorden pero con buena intención, llegaban los primeros kits, la ayuda internacional se movilizó de una forma palpable, y los países de toda tendencia se movilizaron al Ecuador, teniendo en cuenta que países como Cuba, Venezuela, Bolivia y Palestina de corte progresista y socialista lo hacían en las primeras horas (a pesar de la crítica, eran bien recibidas), todo en el buen nombre de la solidaridad, los primeros ofrecimientos de créditos internacionales y la necesaria reactivación económica desbordaban las redes, la UNIDAD NACIONAL parecía un hecho concreto, la tragedia había “unido a los ecuatorianos”. Pero la solidaridad espontanea comenzaba a generar las primeras divisiones, pues estábamos a la luz de definir de quien es la culpa; algunos decían es el sismo, otros nunca estuvimos preparados sin duda es culpa del estado; no decían otros esto fue causado por la mala planificación y la desorganización, cada uno quería llegar con sus donaciones provocando un paternalismo y una falta de ayuda a sectores afectados, no decían rotundamente los más apasionados, es culpa del gobierno que quiere centralizar la ayuda, entonces inmediatamente dejábamos de donar, otros muy expertamente, aunque en baja medida echaban la culpa al proyecto HARPP (Arma de destrucción inventada por EEUU, que provoca sismos y maremotos), o los más expertos hablaban de un castigo divino o de la naturaleza con su enojo, no decían –la oposición- es culpa del gobierno por haber eliminado el fondo de solidaridad, la crisis económica, el mal llamado gasto público y la falta de ahorro, inundaban las redes sociales como el mejor aporte “solidario”. Después de conocer las zonas de emergencia, la declaración por parte de Rafael Correa, de un proyecto económico para solventar el evento fue la gota que derramo el vaso. A pesar de esto la solidaridad por lo menos en los primeros cuatro días no paró.
Pero la lógica como no podía ser de otra manera cambio, ahora la solidaridad se convirtió en orientación política, la oligarquía y burguesía nacional daba sus primeras estocadas y se comenzó atacar las políticas económicas, al Estado, al sistema descentralizado se pedía eufóricamente desde las trincheras de oposición – las redes- disminuir el gasto, eliminar ministerios, la sabatina y al grito de fuera Correa fuera, se iniciaba una de las campañas más fuertes, la unidad nacional comenzó a direccionarse a golpear nuevamente el proyecto político, ahora ya no nos organizábamos para dejar kits, era hora de organizarnos para poner un sello de clausurado “ciudadano” a instituciones que no valen, que sin duda debemos debatir cual debería ser su verdadero aporte al desarrollo del estado y la sociedad. Y los ataques no paraban se hablaba de un fallo en el sistema descentralizado de gestión de riesgos, de la ineficacia del Estado, pero nadie se preocupó del problema de clase, de la vulnerabilidad social, pues la pena sentida era no menos desde la lógica cristiana desde la búsqueda de dar lo que nos sobra, de dar lo que no necesitamos, no de construir, no de generar una discusión de que nos había llevado a levantar edificios en esas condiciones y cuál era la población más afectada. La izquierda cayó en la solidaridad espontánea y no se habla de nada, el ataque de la ultra izquierda sigue siendo la punta de lanza de una oposición que está marcando un camino ideológico.
El paquetazo económico ya estaba planificado, eso se comenzó a decir, algunos lo defendían como una manera de mantener la ayuda solidaria, pero la discusión se quedó ahí y necesariamente debe profundizarse.
Como marxista-leninista y revolucionarios debemos ir más allá en el debate, es un momento histórico, se debe entender que a pesar de ser uno de los sismos más fuertes del país, a nivel internacional se dan alrededor de 15 sismos que superan los 7 grados en la escala general de Richter, entonces ¿cuál fue la diferencia fundamental?, a pesar de que se quiera desprestigiar y más allá de los errores en la atención, sin duda la ayuda centralizada es más efectiva porque garantiza llegar a quienes realmente lo necesitan, el Ecuador sufre el impacto de una crisis del imperialismo y del capitalismo internacional, por lo que a pesar de la reducción en el crecimiento económico del país los varios proyectos de desarrollo nacional no fueron golpeados, el país vive una falta de divisa de circulante, y la deuda no supera más del 40% del PIB como determina la constitución. El sismo fue fuerte pero en los últimos 40 años donde la oligarquía nacional manejo el poder político y económico ¿qué se hizo para mejor la preparación frente a desastres?, ¿qué se trabajó desde los GADS para reducir la vulnerabilidad? O el Fondo de Solidaridad tan mencionado en los últimos días, se lo ponía como un elemento que hubiera amainado de forma contundente debe ser aclarado, un fondo que estaba destinado a un 80% al pago de la deuda externa, y a la fortaleza de las instituciones que brindaban servicios, privatizadas, no era un fondo para desastres. Pero el problema en lo real está marcado en la lucha de clases, en la ganancia y el mercado sobre la necesidad, la disminución en los gastos de construcción, aupado por los poderes y las ganancias hicieron que las construcciones fueran de papel, talvez nada hubiera evitado la destrucción de la zona cero, pero una construcción adecuada hubiera garantizado, el menor desplome de las edificaciones. No es menos recurrente que las zonas devastadas estén relacionadas con zonas populares, y el golpe más fuerte es precisamente a los trabajadores que ahora las grandes oligarquías quieren organizar de forma paternalista para avanzar en sus intenciones. Y aquella forma paternalista ya se está impulsando las ONG´s se han convertido en el brazo articulado de la oligarquía nacional e internacional, instituciones que en su mayoría no van –porque tampoco les interesa- generar una recuperación colectiva-comunitaria su interés está basado en la superación desde la caridad, problemática que devendrá en problemas fundamentales en la conciencia política y del cual la izquierda no puede dejar perder ni un ápice de espacio.
A pesar de que las alternativas, no es menos importante levantar una consigna revolucionaria, una propuesta que profundice -como lo está haciendo la oligarquía para tomar el poder y regresarnos al pasado- desde el lado de la izquierda a la construcción del socialismo, los mismos afectados deberán seguir explotados en las fábricas de atún en Manta disminuyendo su calidad de vida, por lo que las alternativas no pueden y no deben estar enfocadas solamente a la generación de donación solidaria-obligatoria de sueldo, al alza del IVA es momento de pelear por una construcción de la Unidad Nacional en contra de los poderes facticos de las oligarquías locales e internacionales, levantar la consigna del anti-imperialismo y entender que lo sucedo se ha dado por la diferencia de clases, no se puede construir edificios y casas socialistas, con ingenieros y corporaciones de la construcción capitalistas que lo único que quieren es garantizar su ganancia sobre la seguridad de la gente. Es el momento de nacionalizar las comunicaciones de pelar por la eliminación del subsidio a la gasolina súper, de levantar la consigna de la nacionalización y estatización de los recursos necesarios para la construcción, la generación de redes de economía popular, no de cooperativismo, economía que se convierta en una alternativa al capitalismo y no una salida del mismo. Es momento de organizar al pueblo de construir poder popular de avanzar en la reforma agraria, de levantar a los ecuatorianos con dignidad para pelear por una vida digna en empresas mixtas no solo se trata de ayuda, de solidaridad, se trata de pelear por cambiar las condiciones de pobreza, de redistribuir la riqueza y la propiedad, de vincular al pueblo a planes y estrategias de Gestión de Riesgos Integrales.
Y sin duda no debemos dar nuestro brazo a torcer la información debe continuar, y la venta de activos fijos solo es una estrategia para restaurar la dominación monopólica de la propiedad, cosa que se debe evitar y que no se convierte en una salida superadora más conservadora en momentos donde la radicalidad revolucionaria debe ser nuestra punta de lanza.
El pueblo levanta al pueblo, la clase levanta y construye hombres y mujeres de nuevo tipo desde ahí desde estos espacios podemos levantar la crítica a cualquier institución pero nunca caer en la pelea de la oligarquía.
Es momento de organizar la conciencia que no cese la solidaridad, pero en el marco del Trabajo Voluntario que no regala que aporta trabajo, que construye conciencia, y que supera los márgenes de los momentos los celos y los cálculos políticos. Es hora del trabajo voluntario constructor consiente de organización. Se necesita recursos pues es hora de que la oligarquía le devuelva un poco de lo que le ha quitado al pueblo, que se distribuya la propiedad, el sismo no mata el capitalismo si y el 16 de abril quedo demostrado que la diferencia de clases sigue siendo el problema fundamental del mundo. Vamos a pelear por una vida digna por una casa digna, no regalada construida desde la redistribución de la riqueza y la propiedad.
Es por ello que es momento de generar alternativas más profundas, el país está pasando por un momento complejo y los carroñeros nacionales e internacionales lo saben la buena voluntad para apertura créditos de parte del imperialismo no se han dejado de esperar, pero como decía el Che al imperialismo no se pueden confiar ni un tantito ahí, pues un evento no les ha hecho más humanos, lo que se está buscando es tener una fuente de presión para el país, por lo que es necesario considerar si es necesaria una apertura con el FMI, cuando la salida debe ser golpear a los grandes monopolios nacionales.
Se acerca el primero de Mayo, y hoy más que nunca la tarea del marxista-leninista de los revolucionarios es levantar la consiga de un primero de mayo clasista y solidario, un primero de mayo que nos recuerde quienes son realmente los causantes de la desigualdad y el impacto de la fuerza de eventos que no dominamos.
c. Carlos Basantes
Secretario de Organización
Partido Comunista Ecuatoriano

