La Cámara de Diputados argentina aprobó este martes 19 de diciembre de 2017, mediante ley, una reforma al sistema de pensiones jubilares. Esta medida cambia la fórmula para actualizar las pensiones y hará perder poder adquisitivo a los jubilados en un país con el 25% de inflación, el gobierno espera bajar el déficit fiscal estimado en 5% del producto interno bruto (PIB). Es decir, el re cálculo le permitirá al fisco ahorrar unos $ 5.500 millones en 2018.
Las reacciones por parte de la sociedad civil argentina no se hicieron esperar, miles de manifestantes cercaron las inmediaciones del congreso para mostrar su descontento con la medida que afecta a los sectores más vulnerables del país.
Varias de las centrales obreras del país decidieron paralizar los servicios como muestra de apoyo a los jubilados, quienes serán los más perjudicados por este nuevo ajuste nacido desde un gobierno neoliberal.
Por su parte el ejecutivo respondió con una brutal represión, gases, bombas de humo, granadas de dispersión, y disparos a mansalva con escopetas cargadas de perdigones de goma se hicieron presentes durante la jornada que dejó cerca de 165 heridos y varias decenas de detenidos.





