En relación al referéndum constitucional en Bolivia, referéndum que planteaba una enmienda para que el compañero Evo Morales se postule como Presidente, el compañero Álvaro García Linera, vicepresidente de Bolivia, denunciaba en una rueda de prensa como la derecha, la oligarquía, extrema izquierda y ONGs, festejaban como un solo corazón el apretado triunfo del No.
El mismo paisaje político que vive nuestro Ecuador, ¿es qué hace falta más barbaridades como las que están pasando en Argentina para que los actores políticos que se llaman de izquierda se den cuenta de que están bailando con los explotadores?; las intenciones de la Asamblea Nacional de Venezuela son otro ejemplo de las medidas que pretende imponer la oposición política.
Aquellos que en nuestro país levantan consignas en contra de la Revolución Ciudadana, que golpean con el mismo puño, que sienten con el mismo corazón su odio al proceso político, aquellos que comparten cócteles de homenaje a nefastos personajes reaccionarios, aquellos que ahora son solidarios entre sí, aquellos que salen a las mismas marchas… aquellos, son los que hace pocos años se distinguían entre patrones y peones, entre burgueses y proletarios, entre blancos e indios, entre gobierno y pueblo. Sus contradicciones, o por lo menos las contradicciones de los grupos sociales a los que dicen representar, son irreconciliables, esa contradicción en es la práctica la criticada conciliación de clases. Ellos en un solo corazón no tienen proyecto, tienen odio acumulado, tienen prebendas perdidas, tienen intereses afectados, tienen negocios perdidos, esas son las cosas que les unen. Su conciliación entre sus tesis es, para quienes se dicen de izquierda, una horrenda y reprochable actitud política pues se olvidaron del pueblo.
En decenas de ocasiones nos han preguntado por qué los comunistas apoyamos el proyecto de la revolución ciudadana, la respuesta es relativamente fácil, pues la revolución ciudadana ha implicado un proceso democrático, que ha recuperado la soberanía política nacional y ha ido generando condiciones para la soberanía económica, así mismo es innegable los avances en el ejercicio de derechos y el pago de la deuda social que, aunque para nosotros nos es suficiente, implica la posibilidad para que el pueblo acumule fuerzas en el campo popular y mediante cada conquista pueda abrir el paso a la construcción del socialismo.
Como lo hemos expresado públicamente, la Revolución Ciudadana no es todo lo que quisiéramos, para nosotros los comunistas y en general para los revolucionarios, a este proceso le hace falta profundizar y radicalizar decenas de aspectos, y en particular consideramos que avanzar hacia la industrialización y con ella a una producción nacional soberana generadora de riqueza que pueda ser distribuida de manera adecuada a toda la población mediante salarios más dignos y mediante el acceso a servicios de todo tipo, así como la consolidación del estado de nuevo tipo en base a la construcción del poder popular, poder que se ejerza desde las organizaciones alrededor de las políticas el estado, son aspectos fundamentales.
Por otro lado, más allá de la crítica política, hay aspectos que deben mejorar; la comunicación sobre los servicios, la calidad, calidez y pertinencia de cada uno de ellos, son elementos que se debaten permanentemente entre la ciudadanía, que si hay pocos turnos, que el trato no es el mejor, que la escuela está lejos, que si el desayuno escolar están con poca sal, que si el crédito se demora, que si no está bien la re-categorización, que el presidente pide unas cosas y sus ministros hacen otras, etc, etc, etc. Todos son elementos de la cotidianidad que deben evaluarse, pero una cosa es el proyecto político y otra los componentes administrativos.
El párrafo anterior configura una serie de deficiencias que se sustentan en falta de preparación de muchos funcionarios y nos referimos no solo a lo técnico, nos referimos a su vocación y compromiso político; esos elementos sobre los cuales el ciudadano expresa su inconformidad, también tienen un elemento de responsabilidad desde las organizaciones sociales y políticas y por su puesto del gobierno que muchas veces no canaliza la crítica y al contrario la esconde, rehuye de ella y no genera espacios para, con el pueblo solucionar las cosas, es por ello que decimos que a este proceso le falta poder popular.
Nosotros desde nuestra trincheras debemos construir ese poder popular, debemos garantizar la organización del pueblo para el ejercicio de sus derechos entendiendo que el conflicto generado por cada inconformidad, no debe tener como solución, la separación del proyecto político, todo lo contrario, cada problema resuelto es una alternativa para fortalecer y radicalizar la revolución; en ese sentido, el panorama 2017 y el próximo gobierno que debemos elegir en el febrero del 2017, debe responder a un programa desprendido del protagonismo de una u otra organización política, el programa 2017-2021, debe ser la construcción heroica del pueblo dispuesto a empujar la revolución y la construcción del socialismo, el programa deber eso, el programa de pueblo y es por eso que desde el PCE, convocamos a la ciudadanía, a sus organizaciones políticas y sociales a construir el programa de pueblo desde la calle, desde el barrio, desde la comunidad.
Camaradas, militantes, amigos y simpatizantes, asumanos con absoluta responsabilidad esta tarea, en cada cantón y provincia debemos encontrarnos para discutir las líneas de ese programa, partiendo de la base de la necesidad de consolidar, profundizar y radicalizar el proyecto político, construyamos las líneas de acción para el próximo gobierno, culminada esa tarea deberemos disputar juntos la inclusión de cuadros militantes para que nos representen en la Asamblea Nacional y en el poder ejecutivo, esto será un paso más hacia la toma y la construcción del poder, nosotros estamos convencidos que lo lograremos, lo haremos por nuestros sueños, por nuestras familias, por las nuevas generaciones, lo lograremos porque tenemos un compromiso con la historia, con nuestro pueblo y en nuestro caso, con nuestro pueblo por el socialismo si latimos como un solo corazón!
“La teoría de Marx puso en claro la verdadera tarea de un partido socialista revolucionario: no inventar planes de re-estructuración de la sociedad ni ocuparse de la prédica a los capitalistas y sus acólitos de la necesidad de mejorar la situación de los obreros, ni tampoco urdir conjuraciones, sino organizar la lucha de clase del proletariado y dirigir esta lucha, que tiene por objetivo final la conquista del Poder político por el proletariado y la organización de la sociedad socialista.” Lenin.
c. Paúl Almeida
Secretario General del PCE


