Por: c. Juan Francisco Torres
Secretario Nacional de Organización PCE
El fin de las ideologías ha terminado. Al menos así parece en la realpolitik electoral criolla.
En esta ocasión, el periódico “En Marcha”, órgano central del Partido Comunista Marxista Leninista del Ecuador (PCMLE) y cuyo frente electoral fue el Movimiento Popular Democrático (MPD) y actualmente Unidad Popular, nos da una muestra muy clara.
Con bombos y platillos, En Marcha, anunciaba: “Paco Moncayo, presidente. El Acuerdo Nacional por el Cambio es la alternativa de los trabajadores y el pueblo para cambiar el Ecuador”[1].
En octubre fue coincidencialmente el 50 aniversario del Periódico “En Marcha” y al revisar distintas ediciones, de su largo trajinar de consecuencia ideológica, cualquiera se sorprende con estos titulares y publicaciones:
- Martes 21 de marzo de 2006: “Izquierda Democrática es un partido de derecha”[2]
- Viernes 22 de febrero de 2008: “Nebot y Moncayo representan a los ricos”.[3]
- Jueves 23 de octubre de 2008: “Moncayo pretende perpetuar el neoliberalismo”.[4]
- Miércoles 19 de noviembre de 2008: “Con la complicidad del alcalde Paco Moncayo le meten la mano al bolsillo a cientos de quiteños”[5].
- Miércoles 31 de marzo de 2010: “La Izquierda Democrática, partido reformista y contrarrevolucionario”.[6]
Una muestra de la claridad que posee la “izquierda verdadera” y se refleja a primera vista.
Parecería que la política del “tumbo en tumbo y de pescar a río revuelto”, es un buen negocio que ha desplazado a los principios político-ideológicos, y permite, sin ningún empacho, reconciliaciones con promesas vacías, los nuevos romances políticos.
“La ID – expresaban muy acertadamente años atrás – fue sindicada como responsable de hechos de corrupción en su manejo administrativo, a través de sobreprecios y clientelismo político… De igual manera, la clase trabajadora no olvida que, precisamente, en el Gobierno de Borja, 1988-1992, se aprobaron reformas legales que dieron inicio a lo que hoy se conoce como flexibilización laboral, con la cual el trabajador ha perdido, en forma sistemática, derechos a estabilidad, organización, reclamo y otros… La socialdemocracia no es cambio, es regresión”. [7]
A pesar de su sentencia, que el “movimiento obrero no olvida”, parece que ellos ya lo olvidaron y anuncian hoy de forma ferviente: “las fuerzas del centro e izquierda, junto al movimiento social y popular, oficializaron a Paco Moncayo como su candidato”.
Esta “mega – izquierda” que desde su fundación, en los años 60, expresó combatir a la social-democracia, al revisionismo, al reformismo (además de muchos más ismos) y convocó, como constan en sus tesis políticas, “al único rumbo cierto para que la clase obrera y las demás clases y capas sociales conquisten el poder, el camino de la violencia organizada de las masas, la vía de la insurrección armada popular”[8], parece que también olvidó su mismo programa político.
Es así, que en medio de “la danza de traición y de juramentos de amores incumplidos” como califica Jaime Galarza Zavala a la oposición a la RC, pueda ser que el PCMLE – Unidad Popular haya encontrado en un ex – General, lo más cercano a las armas para su revolución.
Sin duda, es una paradoja más de la “izquierda verdadera” que se encuentra En Marcha en medio del desfile de la política sin escrúpulos.
Quito, 01 de noviembre de 2016
[1] http://www.pcmle.org/EM/spip.php?article7675
[2] http://www.pcmle.org/EM/spip.php?article206
[3] http://www.pcmle.org/EM/spip.php?article1615
[4] http://www.pcmle.org/EM/spip.php?article2175
[5] http://www.pcmle.org/EM/spip.php?article2269
[6] http://www.pcmle.org/EM/spip.php?article3331
[7] http://www.pcmle.org/EM/spip.php?article883
[8] http://www.pcmle.org/via.php



