Diego María de la Concepción Juan Nepomuceno Estanislao de la Rivera y Barrientos Acosta y Rodríguez mejor conocido como Diego Rivera, nació el 8 de diciembre de 1886 en Guanajuato, Guanajuato. José Carlos María, su hermano gemelo, murió al año y medio.
En 1892 su familia se trasladó a la Ciudad de México, allí ingresa a la Academia de San Carlos, a los diez años de edad, para estudiar con Santiago Rebull, Félix Parra, José María Velasco y José Salomé Piña. A los 16 años de edad la abandonaría debido a que, según sus propias palabras, “el sistema de enseñanza de pintura sólo estaba dirigido a la reproducción fiel de los objetos.”
En 1906 a raíz de su primera exposición individual, el gobierno de Veracruz le otorgó una beca de estudios con la que viajó a España. En 1908 Rivera se instaló en París. En 1910 Diego volvió a México, donde pasó una temporada e inauguró una muestra individual. Luego regresó a París. A partir de ese momento, Rivera se dejó influir libremente por las corrientes de vanguardia que descubrió en Europa. En Montparnasse, donde también vivían Picasso, Braque y Modigliani, así como varios de los integrantes del movimiento futurista italiano.
En 1921 hizo un decisivo viaje a Italia, donde absorbió las enseñanzas de los maestros antiguos, de cuya obra realizó estudios que lo llevaron a idear su propio estilo. Vuelve a México en 1921. Un año más tarde realiza su primer mural a la encáustica: La creación. Lo elabora en el Anfiteatro Bolívar, del actual Antiguo Colegio de San Ildefonso. Ese mismo año, el pintor fue uno de los organizadores de la Unión de Trabajadores Técnicos y Plásticos. Rivera también fue uno de los fundadores del Partido Comunista Mexicano. Entre 1922 y 1929 pintó grandes frescos, sobre la historia y la sociedad de su país en los techos y paredes de edificios públicos.
En 1929, poco después de un viaje a la Unión Soviética, Rivera rompe con el partido comunista. Al mismo tiempo, los cambios de gobierno en México interrumpen sus trabajos en Palacio Nacional.
Viaja entonces a Estados Unidos con su tercera esposa, Frida Kahlo. Dicta conferencias en Los Ángeles y realiza allí un mural en la Escuela de Bellas Artes. Poco después, contratado por Henry Ford, prepara los murales del Detroit Institute of Art, quizás su obra mural de mayor envergadura, en la que exalta los valores de la civilización técnica del siglo XX.
Al finalizar esa obra, Rivera se encuentra en Nueva York para pintar un gran fresco en el Rockefeller Center, entonces en construcción. La inclusión en el mural de un retrato de Lenin interrumpe la obra. Cunde el escándalo, pero Rivera no cede. Ese mural fue destruido.
Sus últimas obras las realizó en mosaico de piedras naturales, como las del Estadio de la ciudad universitaria de México o el del Teatro Insurgentes. Legó a México una importante colección de estatuillas de diversas culturas indígenas, que instaló en su casa museo, el Anahuacalli, en la ciudad de México.
En 1955 le diagnosticaron cáncer al muralista. vive sus últimos años entre su casa de San Ángel lnn y Acapulco. Fallece en su estudio el 24 de noviembre de 1957.




