Diálogo para garantizar y consolidar lo avanzado en esta década de la revolución ciudadana.

La construcción del diálogo debe tener como condición fundamental la progresión de los derechos constitucionales y la consolidación de los avances en estos diez años de revolución ciudadana. No podemos construir un proceso político encaminado hacia la revolución nacional liberadora tomando a la concesión como condición para generar gobernabilidad en los territorios.

Es en este sentido, que el proceso de diálogo nacional debe estar enfocado y desarrollado en torno al Programa de Gobierno de AP, el Plan Nacional del Buen Vivir y en última instancia la Constitución de la República. No podemos retroceder en derechos adquiridos, como por ejemplo sería la flexibilización del mercado laboral como lo están buscando las cámaras de comercio, representantes de la burguesía comercial vinculada fuertemente con los flujos de capital internacional.

Encontramos que el ejercicio del diálogo es fundamental para generar un proceso de crítica y autocrítica para el fortalecimiento de la unidad de acción y la reedición del pacto social, encaminado a ajustar y profundizar el rol de la política pública en cuento a la redistribución de la riqueza y política social, es una tarea necesaria y fundamental para la oxigenación del proyecto político.
Esto implica, entre otros aspectos, tener claro la hoja de ruta para la reactivación económica a través de la economía popular y solidaria y la industrialización, el manejo del dinero electrónico, la actualización de las agendas políticas de pueblo y nacionalidades para la construcción del Estado Intercultural y plurinacional, así como el mejoramiento de los servicios de salud, educación, la articulación de los temas de campaña en la agenda de desarrollo nacional y la activación de los mecanismos de participación de las organización en el desarrollo de la política pública, como los Consejos Consultivos Sectoriales o la Asamblea Plurinacional dependiente del SENPLADES.
En este sentido, el ejercicio del diálogo, debe ser casa afuera con los actores claves que ayuden a generar condiciones de gobernabilidad, pero sobre todo, con los sectores internos, esto quiere decir, con los sectores patrióticos y revolucionarios que en estos diez años han sido base popular de este proceso, como colectivos, parte del movimiento indígena, los partido de izquierda revolucionaria, y las bases de Alianza País consolidadas en los Comités de la Revolución Ciudadana, y que no pueden quedar relegados de este nuevo momento del proceso político.

c. Carlos Andrade
Secretario General
Partido Comunista Ecuatoriano

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