Por: c. Evelyn Moreno
Comisión Nacional Ideológica PCE
La década de los 20 fue un decenio complicado para la mayoría de la población ecuatoriana. Con la Revolución Liberal se había apostado por mejorar las condiciones de vida de las grandes mayorías de los sectores excluidos, como los indígenas, negros, cholos y las mujeres. Sin embargo, estos mismos grupos fueron nuevamente relegados por los intereses de las viejas clases dominantes con el asesinato de Eloy Alfaro y la toma del poder por parte de la argolla placista vinculado directamente con la oligarquía importadora y bancaria nacional sobretodo del Banco Comercial y Agrícola de Guayaquil.
La crisis generada por la caída del cacao, principal producto de exportación nacional, la inestabilidad política, la aprobación de la Ley Moratoria de 1914, generó la devaluación de la moneda y con esto, encareció la vida de las clases populares, además configuró las disputas intra-clasistas entre los sectores con estimulación industrial y las oligarquías importadoras- bancarias.
Estos factores provocaron una gran movilización regional, que inició en octubre de 1922 y derivó en el histórico 15 de noviembre de 1922 con la terrible matanza de más de 1000 personas que manifestaban su rechazo al gobierno de Luis Tamayo.
Estos hechos se convirtieron en una de las principales influencias de la próxima creación de los núcleos socialistas a nivel nacional, además la influencia de las ideas bolcheviques de la primera revolución socialista del mundo de 1917 ya habían llegado a nuestro país y el liberalismo se había desgastado políticamente.
La revolución Juliana del 9 de julio de 1925 influyó de la misma manera y en gran medida. La participación de amplios sectores populares, las clases medias, la naciente intelectualidad y la tropa militar organizada en la “Liga de los Militares”, fueron sumamente importante para marcar el inicio de una década políticamente agitada y que derivó en el nacimiento del Partido “Socialista”.
A pocos días de la revolución juliana, el 13 de julio de 1925 se constituye el Núcleo Socialista Central instalado en un salón de la Universidad Central bajo la dirección de Ricardo Paredes. Este núcleo tuvo como principal objetivo agrupar y consolidar las principales agrupaciones socialistas y núcleos a lo largo del país para la fundación de una estructura nacional.
No se debe pasar por alto que el 16 de noviembre de 1924 aparece “La Antorcha” el primer periódico socialista en el Ecuador cuyo papel fue prioritario para la unificación y orientación de núcleos socialistas y en el cual participarían destacados intelectuales como: Ricardo Paredes, Ángel Modesto Paredes, Ricardo Álvarez, Cesar Carrera Andrade, Augusto Arias, Gonzalo Posso, Néstor Mogollon, Jorge Carrera Andrade, Hugo Alemán, Julio Peña, Juan Pablo Muñoz, Pedro Pablo Ortiz y Carlos López; y que en enero de 1925 se conformó en el Grupo Socialista La Antorcha.
Para mayo de 1925 se organizó en Tulcán el grupo Socialista “La Reforma” y en Riobamba el Partido Socialdemócrata.
El 22 de septiembre de 1925 se constituyó la Sección Comunista de Propaganda y Acción “Lenin” gracias a la colaboración del comunista mexicano Rafael Ramos Pedrueza. La Sección Lenin manifiesta sin vacilación la necesidad de la adhesión a la Internacional Comunista. Sus integrantes fueron: Alberto Suarez Dávila, Timoleón Jácome, Manuel Eduardo Rumazo, Luis Anda Rumazo, Juan F. Karolya, Pablo Charpentier y Fernando Chávez.
El 28 de marzo de 1926 se realizó la Asamblea Socialista en Guayaquil y se funda inicialmente el Partido Socialista Ecuatoriano en la sociedad Hijos del Trabajo. El proceso terminaría con la Primera Asamblea Socialista Nacional que se realizó en Quito desde el 16 al 23 de mayo de 1926 en el salón de Sesiones del Consejo Municipal de Quito.
La Asamblea Nacional de 1926 fue el Congreso Fundacional del Partido Socialista Ecuatoriano contando con 53 miembros e integrantes y fundadores del Partido, estre los cuales se encontraban: Modesto Aízaga, Luis Astudillo, Antonio José Borja, Rafael Bustamente, César Carrera Andrade, Jorge Carrera Andrade, Abraham Cervantes, Salvador Cobos, Gregorio Cordero y León, Pablo Charpentier, Luis F. Chávez, Segundo Dávila Castro, César Endara, Alberto Flor, Federico Flores, Víctor García, María Luisa de la Torre, Jesús Gualasiví, Neptalí Guerrero Sosa, José I. Guzmán, Luis Humberto Heredia, Virgilio Jara, Juan Genaro Jaramillo, Juan F. Karolys, Juan Manuel Lasso, Miguel Ángel León, Alejandro Maldonado, Luis Maldonado Estrada, Néstor Mogollon, Francisco Moncayo, Hugo Moncayo, José Moscoso, Carlos Mosquera, Juan Carlos Muñoz, Leonardo Muñoz, Leonardo Murgueyto, Rigoberto Ortiz, Ángel Modesto Paredes, benjamín Pazmiño Bulnes, Cornelio Posso, Evangelista Priftis, Arturo Proaño, Víctor Romero, Benjamín Ruíz i Gómez, Jorge Salgado, Adolfo Simonds, Feliz Toscano y Emilio Uscátegui.
En la Asamblea Nacional Socialista existían integrantes de ideas marxistas leninistas, socialdemócratas, liberales de izquierda, sindicalistas (pequeños comerciantes, artesanos, obreros, campesinos), habían posiciones de izquierda, centro y derecha pero su mayoría seria de izquierda, sin embargo, sus posiciones no definidas totalmente.
El 16 de mayo de 1925 a las 14:30 se dio inicio a la Asamblea con una sesión inaugural, para cada sesión se eligió un director o presidente. Ricardo Paredes fue electo Secretario General del Congreso.
En la primera sesión se trataría sobre el proceso de conformación del Partido Socialista, cuya exposición estuvo bajo la responsabilidad de Ricardo Paredes quien dio inicio a la Asamblea, posteriormente Luis Maldonado presentó un informe sobre el movimiento huelguístico de octubre y noviembre de 1922 que desembocó en el 15 de noviembre de 1922. En la misma sesión se da lectura de los proyectos de documentos y se nombra comisiones para su discusión.
En la sesión de la noche del 17 de mayo, la Asamblea trató el principio programático de la abolición de la propiedad privada sobre los medios de producción. La sesión del 19 de mayo se discutió sobre la afiliación a la Internacional Comunista, este punto fue propuesto por la Sección “Lenin” de la Ciudad de Ibarra. Sobre este punto se realizaron observaciones antes de adoptar el programa de la Tercera Internacional como propio, la Asamblea resuelve la consulta de las bases. Para 1928 los postulados de la Internacional Comunista son aceptados por las bases y la dirección del Partido. En ese mismo año la Internacional Comunista acepta la solicitud de adhesión al Partido “Socialista”.
El 23 de mayo una vez aprobados los documentos que constituyeron los principios políticos, se realizó la elección de 11 miembros del Consejo Central del Partido, organismo máximo de dirección.
Los principales documentos fueron: La Declaración de Principios, Programa de Acción y los Estatutos del Partido Socialista Ecuatoriano, además una serie de acuerdos y un manifiesto al IV Congreso Obrero Campesino que se reunió al día siguiente, el 24 de mayo de 1926 y tomo el carácter de Conferencia.
Se encargó a un miembro del C.C la impresión de las resoluciones de aquel primer Congreso en un folleto “Labores de la Asamblea Nacional Socialista y Manifiesto del Consejo Central del Partido” (16-23 mayo 1926), el mismo que sería recibido por el Consejo del Partido donde se notó la ausencia de una resolución de la sesión de clausura planteada por el Secretario General sobre la adhesión a la Internacional Comunista, para corregir la falla se agregaría una hoja más al folleto.
El Consejo Central que en su mayoría estaría compuesto por marxistas-leninistas actuó de acuerdo a la resolución. Consultando con los núcleos a nivel nacional resuelve nombrar a Ricardo Paredes como delegado al VI Congreso de la Internacional Comunista, y envían por medio de él la solicitud de afiliación a la I.C. que sería aceptada en septiembre de 1928.
En la Conferencia del Consejo Central de enero de 1929 fue ratificada la afiliación a la Internacional Comunista y en el II Congreso de Octubre de 1931 se cambia de nombre de Partido Socialista Ecuatoriano al de Partido Comunista Ecuatoriano, Sección de la III Internacional Comunista.
La histórica fundación del Partido Comunista Ecuatoriano fue sin lugar a duda una respuesta ante un contexto social, político y económico muy agudizado por la lucha de clases, una respuesta ante la crisis social producida por la bancocracia y la decadencia del liberalismo.
El Partido Comunista Ecuatoriano se convirtió en una alternativa democrática pese a la heterogénea composición de sus integrantes que, más allá de sus buenas voluntades, ya desde la sesión de clausura del Congreso se había evidenciado la fuerte lucha ideológica, muestra de aquello es la confrontación por la adhesión a la Internacional Comunista.
Es así como el Partido Comunista Ecuatoriano cambia su denominación de Socialista a Comunista, en ese año los reformistas se retiran del Partido para en 1933 fundar el nuevo Partido Socialista Ecuatoriano.
Es así como nuestro Partido Comunista, que recoge los más fuertes anhelos de los movimientos populares reflejados en las luchas de la Revolución Juliana de 1925 siendo herederos también de las luchas liberales de 1895, se constituye en un partido que lucha por la vida y la esperanza, un partido del pueblo.
Quito, 23 de mayo del 2016



