La Revolución del 28 de Mayo de 1944

Esta revolución fue un movimiento popular que se efectuó en la ciudad de Guayaquil y después se extendió a todo el Ecuador en el que participaron mancomunadamente civiles y militares bajo el lema “Restauración Democrática y Unidad Nacional”

La Revolución del 28 de mayo de 1944 fue la reacción del pueblo ecuatoriano ante el régimen fraudulento y despótico del Dr. Carlos Alberto Arroyo del Río, Presidente de la República y Jefe del Partido Liberal Radical que había traicionado los intereses de la democracia y de la nación.

La caída de Arroyo del Río fue el fin del predominio de Partido Liberal Radical en el Ecuador ya que para entonces, después de 49 años de gobierno, había degenerado totalmente en un partido oligárquico, anti-popular y nacional.

La Revolución de Mayo fue por otra parte el renacimiento de la conciencia cívica y patriótica del pueblo ecuatoriano. Renacimiento que se realizó dentro del marco internacional del gran movimiento anti-fascista mundial que dio al traste con el nazi-fascismo, e impulsó el movimiento democrático, liberador y progresista en el mundo entero.

El movimiento del 28 de mayo participaron todos los partidos políticos, con la solo excepción del oficial, los que se unieron en la llamada Alianza Democrática Ecuatoriana (ADE).- De ella formaba parte del partido conservador, Socialista, Comunista, Vanguardia Revolucionaria Socialista, Liberal Independiente, Nacional Demócrata. También participaron los trabajadores encabezados por el Comité Nacional. Con entusiasmo lo hicieron los estudiantes de la recientemente organizada FEUE y con la participación en ADE de Unión Democrática Universitaria (UDE). Participaron los sectores democráticos y progresistas de las Fuerzas Armadas que sintieron vergüenza en la entrega del territorio ecuatoriano a los agresores, siguiendo el dictado de Washington, al mismo tiempo que se le condenaba a sostener un gobierno anti-popular, de “Facultades omnímodas”

En el combate realizado en la noche del 28 de mayo de 1944 en Guayaquil, participaron unidades de las fuerzas armadas, los trabajadores organizados en brigadas de choque y elementos populares. Un movimiento de tal amplitud era necesariamente invencible.

El 28 de mayo 1944 empezó a ser traicionado a los pocos días, cuando los sectores reaccionarios empezaron a dominar el gobierno de Velasco Ibarra. Sin embargo, el pueblo ecuatoriano dio pasos importantes con el impulso inicial de la Revolución de Mayo. Las fuerzas democráticas y populares tuvieron un fuerte sector en la Asamblea Nacional Constituyente, dentro del cual había 13 comunistas encabezados por el c. Pedro A. Saad, y se decretó y promulgó la Constitución del 45. El movimiento sindical en un gran congreso unitario, el 9 de julio de 1944, fundó la CTE. Los universitarios obtuvieron la personería jurídica de su federación la FEUE, los partidos políticos de izquierda incluido el Partido Comunista Ecuatoriano, no solamente actuaron en la vida política del país, sino que recibieron responsabilidades de manos del pueblo y se democratizado en esta forma de la vida pública en el país. Los campesinos y obrero lograron algunas reivindicaciones y garantías legales. Las elecciones nacionales y seccionales se democratizaron con las nuevas leyes. Las municipalidades ampliaron sus objetivos. Se crearon los Consejos Provinciales, Consejos Parroquiales, La Casa de Cultura Ecuatoriana, los bancos de fomento, etc. En fin, el Ecuador dio pasos firmes de avance.

El 30 de marzo de 1946 fue cortada en redondo la Revolución de Mayo, con el Golpe de Estado que dio el Presidente Velasco Ibarra. Los sectores reaccionarios ecuatorianos que dominaban el gobierno se impusieron y contaron con el apoyo del imperialismo que en esos días había iniciado la “Guerra Fría en el mundo post-guerra”.

Las fuerzas democráticas y revolucionarias pasaron momentos difíciles a raíz del golpe y en los años siguientes, pero su lealtad al pueblo y la patria, les permitió encontrar suficientes fuerzas para superar las dificultades de la “Guerra Fría” y avanzar. Las fuerzas democráticas y revolucionarias, no sin grande trabajos, impulsaron la unidad y el avance de las masas populares ecuatorianas, encabezadas por la clase obrera y campesina, y hasta llegar a los momentos actuales que se abre amplias perspectivas, dados los factores internos y externos que rigen actualmente.

El 28 de mayo de 1944 es una fecha importante del movimiento popular en el Ecuador, un jalón en el avance de nuestro pueblo hacia el triunfo de la Revolución Nacional Democrática en nuestra patria.

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