A doce años de la Declaración de América Latina y el Caribe como Zona de Paz, los pueblos de la región constatamos que este compromiso histórico está siendo violentado sistemáticamente por el imperialismo norteamericano, cuya sed de recursos, control geopolítico y dominación no reconoce fronteras ni soberanías. El bombardeo contra Venezuela del 3 de enero y el secuestro del Presidente Nicolás Maduro y la Diputada Cilia Flores, las amenazas militares, el chantaje diplomático y las operaciones encubiertas demuestran que Washington continúa tratando a Nuestra América como su patio trasero, en abierta contradicción con los principios de paz, autodeterminación y no intervención.
El recrudecimiento del bloqueo criminal contra Cuba, el permanente injerencismo contra gobiernos soberanos y democráticos de la región, y la utilización de sanciones económicas como arma de guerra confirman que el imperialismo recurre a la violencia cuando los pueblos deciden caminos propios. Estas agresiones no buscan “democracia” ni “derechos humanos”, sino asegurar el control del capital transnacional sobre los recursos estratégicos y disciplinar a quienes resisten el orden imperial.
Denunciamos también el colonialismo impuesto al pueblo de Puerto Rico, privado de su derecho a la autodeterminación y sometido a un régimen colonial en pleno siglo XXI. Frente a este escenario, reafirmamos que la paz verdadera solo será posible con soberanía, justicia social y ruptura con el imperialismo. La defensa de América Latina y el Caribe como Zona de Paz es inseparable de la lucha antiimperialista y de la organización consciente de los pueblos para poner fin a toda forma de dominación colonial y capitalista.
28 de Enero de 2026
Comité Central
Partido Comunista Ecuatoriano





