Movilizar los frentes contra el neoliberalismo

En épocas de incertidumbre, violencia y crisis la movilización es un elemento fundamental para la resistencia. El neoliberalismo como corriente tiene el objetivo de limitar el papel del estado promoviendo de forma activa la privatización de los servicios y recursos, la desregularización del estado y el impulso del sector privado por sobre el sector público. En este contexto es fundamental comprender el estado actual en el que nos desarrollamos, si bien es cierto el gobierno ha generado varios procesos que han afectado directamente a la población, la respuesta de las organizaciones ha sido limitada y el impacto de las decisiones que afectan a los servicios, no ha golpeado directamente a la administración del poder. 

Es decir, el gobierno utiliza dos elementos fundamentales en su gestión la generación de relatos para construir una realidad alterada, se generan relatos que van de la mano con acciones concretas que buscan disminuir la presencia de lo público, para asegurar la implementación del neoliberalismo se está debilitando todos los servicios incluyendo la salud, educación, con las reformas al COOTAD se quiere limitar la capacidad de los gobiernos autónomos para lograr un proceso de gestión local y territorializado, el gobierno nacional tiene una clara agenda para beneficiar a los sectores oligárquicos y sus aliados extranjeros en detrimento de la estabilidad nacional. 

Mediante la implementación de un plan estructurado, se ha debilitado la institucionalidad con la unificación de ministerios, el aumento de despidos en el sector público la falta de presupuesto, la incapacidad de ejecutar procesos de contratación pública la aprobación de leyes que se van en contra de los derechos fundamentales consagrados en la constitución en entre estas la Ley del fortalecimiento minero. El país responde solamente a los intereses del gobierno norteamericano y a una derecha internacional cada vez más radical, genocida y fascista. El avance del neoliberalismo en el Ecuador va de la mano con el avance de genocida y fascista del gobierno norteamericano que quiere imponer de forma violenta su hegemonía.

La realidad por tanto es compleja, no podemos establecer una estrategia de organización que no entienda esta realidad compleja, la tarea fundamental de las organizaciones revolucionarias es establecer procesos que permitan a las grandes masas populares no ser dominadas por la ideología burguesa, superando procesos individuales o específicos y consolidando una lucha por la transformación de la realidad concreta. Si bien es cierto que la realidad nos supera, las organizaciones no hemos logrado generar espacios de unidad; por tanto, la tarea fundamental que nos corresponde es la consolidación de una plataforma que promueva acciones concretas y unificadas del campo popular.

La tarea urgente es la resistencia, la tarea futura es la construcción de un mundo distinto. Nuestro papel es frenar al imperialismo y la implementación del neoliberalismo, movilizando y tomando las calles, en lo institucional y estableciendo espacios de concreción programática conjunta. 

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